Del Zen
Hoy voy a hablaros del Zen.
Y esto es todo cuanto tengo que decir del Zen.
miércoles, diciembre 28, 2005
martes, diciembre 27, 2005
Amores y odios hacia la Navidad.
De pequeño pensaba que la navidad era algo maravilloso; esto por varias razones: por los regalos (benditos regalos, todos envueltos en preciosos papeles de colores), por el árbol lleno de bolas y guirnaldas, por el belén que solíamos montar en casa, con sus figuras espolvoreadas con spray blanco como si fuese nieve y su río de papel de plata en el que se reflejan. Pensaba que lo era por la visita del Rey Baltasar (mi padre que, disfrazado con una toga y un turbante, entraba en la penumbra y con voz profunda nos perguntaba a mi hermana y a mí si habíamos sido buenos), por las vacaciones del colegio, por ver en la tele Disneylandia (¿os acordais de ese entrañable especial de navidad de Walt Disney?) o por el turrón.
Conforme he ido creciendo he ido viendo que ese sentimiento volvía un año y otro y otro, a pesar de que el número de regalos se ha ido reduciento, de que en mi casa ya no hay árbol ni belén, de que Baltasar ya no viene a visitarme la noche del día seis de Enero, de que ya no tengo tantas vacaciones como antes, de que el 1880 sigue siendo el turrón más caro pero ya no es el mejor ni de lejos, y de que ya no tengo televisión en la que ver Disneylandia.
El otro día me preguntaba sobre esto mientras hablaba sobre la navidad con unos compañeros del curro. Y creo que, a pesar de que todo haya cambiado, los regalos, la tele, toda la parafernalia que acompaña a estas fiestas, hay una cosa que no ha cambiado: la ilusión.
Sí, para mí la navidad es un tiempo de ilusión y de esperanza. Se revive en mí cada año espectante, llameante y viva. Sin cargas religiosas ni morales de ningún tipo, sin caros trajes ni joyas ni teléfono movil, sino desnuda y bella como es, como una dulce hada que me hace sentir niño de nuevo, así viene la navidad para mí. Hasta el nombre me parece hermoso: Navidad.
Y así, sin paranoias mentales ni sesudas elucubraciones para tratar de explicar esto, termino este post. No tiene explicación ni razones, o si las tiene no me importan lo más mínimo. Dicho queda.
Feliz Navidad, amigos míos.
Publicado por Earendil en 12/27/2005 11:08:00 a. m. 0 comentarios
martes, diciembre 13, 2005
¿Podría una persona hipnotizada ser consciente de que lo está?
¿Cómo?
Estas dos preguntas, que me rondan ahora mismo por la cabeza, encierran en sí un gran misterio: ni más ni menos que el origen de la propia mente humana, el Yo.
Ocurre, por desgracia, que cuando me pongo a hablar de la mente, tanto en particular como en general, me doy cuenta a los pocos segundos de que estoy intentando algo similar a describir la fachada de una casa de la cual no he salido nunca mientras estoy sentado en el salón. Mirando por la ventana puedo describir las fachadas de las casas que están a mi alrededor, pero no sus salones. Mi visión es muy limitada desde aquí.
Esto en sí es algo que se me antoja dramático porque de alguna manera estoy prisionero en este reducto al que llamo Yo, en esta unipersonal casa mía, desde cuyo salón escribo. A través de las ventanas de la pared veo algo que, probablemente, es el aire libre. Me han enseñado que "eso" es el aire libre; todo lo que no es la casa es "el resto", "fuera", "el mundo", y tantos otros conceptos que sirven para encuadrar la casa en un lugar y que no penda suspendida en el vacío.
Hay una fábula china (que a lo mejor es un cuento chino, no lo niego), cuyo mensaje es que los seres humanos no estamos sentados en ningún salón ni prisioneros de nada, sino que estamos fuera de nuestras casas; que todo es una ilusión y que el cielo está esperando que remontemos el vuelo y vayamos tan lejos como queramos; que, en contra de toda experiencia previa, el ganso nunca ha estado dentro de la botella.
Este sí es un hermoso sueño. O acaso tal vez ahora mismo el que está soñando soy yo. No lo sé.
El caso es que ahora mismo recorro los innumerables pasillos de mi particular mansión, buscando una salida. No me han dado los planos.
Me apetece tomar el fresco y sentir el sol y el aire; el de aquí dentro es siempre el mismo y no hay demasiada luz.
Publicado por Earendil en 12/13/2005 08:09:00 a. m. 2 comentarios
viernes, diciembre 09, 2005
Impresionante...
... la entrada que ha puesto Hirunatan en su blog "El Ciudadado".
Recomiento encarecidamente una detenida lectura.
Publicado por Earendil en 12/09/2005 12:51:00 p. m. 0 comentarios
De la facultad de alcanzar el firmamento y otras cuestiones.
Pensaba sobre eso y opinaba que el firmamento era inalcanzable de por sí, sin importar cuánto avanzase la tecnología. El propio concepto de firmamento implicaba lejanía para mí.
Firmamento: (Del lat. firmamentum). 1. m. Bóveda celeste en que están aparentemente los astros.
Se me ocurría que un viajero espacial solamente puede estar en un punto del espacio en un momento determinado. Y que, sin importar lo lejano que pudiera estar ese punto, siempre habría una bóveda celeste a su alrededor. Viajaría, viajaría deprisa, pero siempre estaría a la misma distancia de la bóveda llena de estrellas y galaxias. Pasaría algo parecido a lo que ocurre con el horizonte, el cual siempre se halla a la misma distancia sin importar cuánto ni lo rápido que se viaje. Ergo, es inalcanzable.
Caramba, es algo evidente. ¿O tal vez no?
Luego me puse a pensar y llegué a la conclusión de que ambas afirmaciones son falsas. O mejor dicho, que el propio objeto observado invalida el concepto de distancia, con lo cual no ha lugar hablar de lo alcanzable o inalcanzable que es ese objeto.
El firmamento y el horizonte, ambos son imágenes que ha creado el ser humano con unas funciones determinadas. Y no hablo de grupos de fotones rebotando contra las superficies, alcanzando el area sensible de la retina y conformando un conjunto ordenado de puntos que nuestro cerebro interpreta, sino de una forma de entendimiento que incluye una nueva dimensión más allá del propio objeto, de una abstracción en definitiva.
El firmamento es lo que queda "por encima" de nosotros. Ese "por encima" incluye trillones de objetos, posiblemente incluso otros mundos similares al nuestro. ¿Cómo es posible pues englobarlos todos en un sólo objeto? ¿Cómo es posible conseguir que algo tan inconmensurable como el universo, donde las distancias son inimaginablemente grandes, se ponga al servicio de la mente humana y sea manejable? Probablemente la respuesta sea crear un concepto para el que la distancia sea algo irrelevante.
Dicho esto, es curioso que el concepto de firmamento sea anterior a los viajes espaciales, a los telescopios, a la astrofísica y a los cohetes. Es extraño que, antes de saber de la existencia de los quásares, las galaxias, los cúmulos estelares y los cometas, el ser humano haya podido construir la palabra firmamento. El ser humano es grande; y la imaginación humana lo es mucho más.
Pero no, no creo que haya razón alguna para decir que el firmamento está al alcance de la mano o fuera del alcance de cualquier nave. El firmamento es algo más que las constelaciones, las novas, los cúmulos y la vía láctea; es más que los púlsares, que las nubes de gas y polvo, que los cometas y los asteroides; más que las galaxias y los planetas. Representa aquello que, más que desconocido, es incognoscible. Lo que está por encima. Y me temo que, siempre que haya un punto de observación, habrá un "por encima".
Es por eso que afirmo que hay cosas que no se pueden conocer y/o alcanzar: porque de base están más allá del conocimiento o de la distancia. Pero al mismo tiempo esas cosas son conocidas y al alcance de la mano, porque las hemos creado nosotros.
Porque están aquí, a nuestro lado, cada vez que miramos hacia el firmamento, o hacia el horizonte.
Publicado por Earendil en 12/09/2005 09:18:00 a. m. 0 comentarios
lunes, diciembre 05, 2005
Y hablando de historias...
... es fascinante asistir a ciertos debates. Empiezo a entender ligeramente la pasión que tienen algunas personas (frikis por demás) por la discusión, sin que les importe (aparentemente) llegar a alguna parte. Más en el blog de Imperator.
Publicado por Earendil en 12/05/2005 11:51:00 a. m. 0 comentarios
Historias de viajeros
Durante los innumerables años que quedan atrás de este momento presente, ha viajado a otros parajes, otros continentes, otros mares. Incluso ha salido de este pequeño rincón planetario llamado la Tierra, y ha puesto los pies en otro mundo.
Las historias que contaban los viajeros, los exploradores que volvían al hogar después de haber visitado lejano lugares y visto extraordinarias cosas, en ocasiones pasando de generación en generación, han traido esos lugares y esas cosas al cálido rincón junto a un fuego donde el narrador relata.
Algunas han llegado hasta nuestros días y nos ilustran cómo pensaban, qué sentían al caminar hacia lo desconocido, qué ilusiones y qué sueños de grandeza movían a esos exploradores a alcanzar fronteras nunca antes holladas.
Viajamos a diario. Incluso los que tenemos una vida marcada por la rutina de un trabajo nos subimos cada día a un coche, un autobús, o un tren. El ser humano no está hecho para estarse quieto.
Vamos y venimos. Viajamos.
Pero hay otra forma de viajar. Una que no conoce las fronteras ni del espacio ni del tiempo: la imaginación.
Resulta difícil imaginar a un ser humano que no imagine. Todas las personas que conozco o he conocido tienen ilusiones, sueños, proyectos, castillos que de una manera u otra no necesitan otra cosa para sostenerse que el aire que los rodea. Maravillosa y divina capacidad.
Pero la imaginación no es solamente eso; también da la capacidad para crear, para investigar, para abstraer y para teorizar.
Es la herramienta más poderosa que tiene el ser humano. Tiene un poder ilimitado.
Sentémonos, amigos.
Sentémonos alrededor de un fuego y relatemos las historias de nuestros viajes.
Publicado por Earendil en 12/05/2005 08:17:00 a. m. 0 comentarios
jueves, diciembre 01, 2005
Esta canción de Celtas Cortos tiene varias lecturas. La que me place ahora mismo me recuerda aquella historia de un campesino chino y su hijo que dice así:
"¡Qué suerte tenemos, padre!", exclamaba el hijo. "Ahora tenemos un caballo y podemos usarlo para salir a pasear e ir más lejos que antes. Además podremos tener potros y criarlos. ¿No es una bendición del cielo haberlo encontrado?".
El padre, siempre reflexivo y prudente respondió: "Bueno, ya veremos qué sucede. Ahora lleva al caballo al establo y ocúpate de que esté cómodo. Yo te ayudaré."
El hijo, algo extrañado ante la falta de entusiasmo de su padre, se ocupó de que el caballo estuviera cómodo, le puso forraje y lo abrigó bien para que no pasase frío por la noche. Muy contento se fue a dormir, pensando en los fabulosos paseos que daría por las colinas en compañía de su nuevo amigo.
De madrugada, él y su padre oyeron un ruido muy fuerte, como si algo muy pesado se quebrase y cayese al suelo. Se levantaron y fueron hasta el establo. Allí, ante la tristeza del hijo, descubrieron que la puerta del establo yacía rota sobre el suelo y que el caballo había escapado.
"¡Ah, qué gran desgracia!", se lamentaba el hijo. "De haber sabido que ese caballo nos acarreraría esto, lo habría dejado pastar tranquilamente en la colina y nunca lo hubiese traido. Lo siento muchísimo padre. Nunca debería haberlo traido".
Pero el padre, aparentemente tranquilo, le dijo: "Bueno, no te preocupes; ya veremos qué sucede. Ahora vamos a intentar arreglar la puerta. Yo te ayudaré."
Así hicieron pues, y arreglaron la puerta todo lo bien que la escasa luz de la antorcha les permitió. Después volvieron a la cama, pues se levantaban siempre al alborear el día.
Pero antes de que el sol empezase a asomar detrás de las colinas, cuando ya se preparaban para levantarse, oyeron un ruido que parecía ser un relincho. Bajaron y descubrieron al lado del establo al caballo que había traido el joven el día anterior, junto a dos preciosas yeguas blancas.
El hijo no podía creer la suerte que tenían: "¡Padre, es increible! ¡Había ido a buscar a sus parientes! Ahora tenemos tres caballos en vez de uno sólo. ¿No es maravilloso?"
Pero el padre, apoyado reflexivamente en el flanco del caballo, respondió: "Bueno, cálmante, ya veremos qué sucede. Ahora hay que alojar cómodamente a estos tres nuevos amigos que tenemos. Vamos, yo te ayudaré."
Mientras su padre le entablillaba la pierna, intentaba animarle y consolarle. Pero el hijo lloraba y se lamentaba: "¡Ay padre, ahora no podré ayudarte con las tareas de la granja durante meses! Ese caballo nos ha traido la desgracia. ¡Ojalá nunca lo hubiese traido a casa!"
Pero el padre, tranquilo y sereno, le contestó: "Bueno hijo, no te preocupes. Ya veremos qué sucede. Ahora lo importante es que reposes y te cures bien. No te preocupes por las tareas de la granja, pues puedo hacerlas yo sin ningún problema. ¡Ánimo, yo te ayudaré a pasar mejor estos meses".
Pasaron algunos días y el joven hijo permanecía tranquilamente recostado y recuperándose. Mas una tarde, mientras su padre y él estaban sentandos contemplando la puesta de sol, un grupo de jinetes del ejército chino irrumpió en la granja. Quedaron parados enfrente de padre e hijo y el comandante leyó un bando imperial con voz poderosa. El bando informaba de que todos los jóvenes en edad militar tenían que ser enrolados en el ejército para repeler una invasión bárbara. Cuando hubo terminado de leer, el comandante ordenó al joven que se dispusiese a partir con ellos. Más nada más hacer esto, vio las dos tablas que rodeaban su pierna y supo que aquel joven no les serviría. Tras esto, los jinetes partieron al galope.
Tras esto el joven hubiese saltado de haber podido, tal era la alegría que lo colmaba. Sin embargo, cuando ya iba a hablar para alabar a su providencial caballo, vio que su padre lo miraba fijamente. De repente sonrió, asintió y guardó silencio.
Padre e hijo siguieron observando cómo el sol se ocultaba detrás de las colinas.
Esta es una historia que me encanta. Contiene una enseñanza que yo considero básica.
Esta es una época de cambios drásticos. Ahora mismo mi dama, mi amor, está viviendo conmigo en casa. Hay menos incógnitas que hace una semana, pero sigue habiendo muchas. La única certeza es que quiero que las cosas sigan, y que este calorcito que siento dentro ahora mismo no desaparezca nunca.
Algo tan grande como el amor trae cosas, muchas cosas nuevas a la vida, la enriquece hasta límites insospechados y te hace ver el mundo de otra manera. Por lo menos así es en mi caso. Es importante tener claro que las cosas que trae a tu vida pueden ser tanto beneficiosas como perjudiciales, estresantes o relajantes, alegres o tristes. Es vital conservar la perspectiva.
Estoy menos asustado que hace una semana, pero lo sigo estando un poco. No sé qué es lo que va a salir de todo esto. Lo único que sé es que es cierto es la ilusión que siento por ello. No es un mal sitio en el que construir.
La primera semana ha sido estupenda. Y las que vendrán serán mejores.
Publicado por Earendil en 12/01/2005 12:31:00 p. m. 3 comentarios
jueves, noviembre 24, 2005
Bueno, pues ya he cambiado el motor de comentarios. Bastante gente se había quejado últimamente de lo mal que iba Enetation, así que nada, puestos los de Blogger para uso y disfrute del personal.
Aun así, y siendo fiel a mi costumbre de no deshacerme de nada hasta que se convierta en un engorro, he dejado el antiguo motor de comentarios. Usadlos ambos para el bien, chic@s.
Además...
Un pensamiento vuela y se posa en un lugar cercano a Madrid. En ese lugar hay una casa en cuya construcción el propietario ha gastado más dinero que el gobierno de Bush en sobornos. En esa casa hay una cuadrilla de obreros, los cuales trabajan bajo las órdenes de un chico que debe rondar los treinta. Al lado de ese chico, con la mirada fija en un portafolios y presta para lo que sea, hay una hermosa chica morena. Ella levanta la cabeza y posa su mirada inteligente y crítica sobre la pieza de mármol de carrara que aguarda apoyada contra la pared. Su preciosa figura se refleja en la pulida superficie con fría belleza. Es el de cinco centímetros de grosor. Ah, la decadencia... no me importaría probarla pese a todo.
El pensamiento le acaricia la mejilla y toca levemente su pelo, largo y oscuro. La coleta le sienta muy bien. La mira y la mira, deseando poder hacer más que mirarla.
Le cuesta abandonarla. Es tan hermosa y tan dulce...
Con un suspiro se eleva de nuevo por los aires y se dirige hacia el sol. Cuando llega a su destino, mira hacia abajo y se deja caer de las alturas. La superficie salpicada de edificios de dudoso gusto arquitectónico, de árboles y de estudiante con carpetas y mochilas se acerca rápidamente. Atraviesa el tejado rojo levemente inclinado de uno de los edificios, una capa de hormigón armado del grosor del techo de un búnker antinuclear, una capa de yeso y de repente...
...
¿Qué? Ah sí, decía que hay más novedades, buenas nuevas.
Muy buenas y muy nuevas.
Pero tengo que seguir currando. Ya os contaré más despacio.
Publicado por Earendil en 11/24/2005 12:55:00 p. m. 2 comentarios
lunes, noviembre 21, 2005
Cita
En la vida sólo hay cuatro cuestiones importantes, Don Octavio:
Qué es aquello que da la vida; de qué está hecho el espíritu; por qué mecere la pena vivir; y por qué merece la pena morir.
Solamente hay una respuesta: el amor.
Jhonny Depp - Don Juan de Marco
Publicado por Earendil en 11/21/2005 10:05:00 a. m. 0 comentarios
viernes, noviembre 04, 2005
He terminado de leerme la novela de Arturo Pérez Reverte titulada "El Húsar". Durilla amigos, durilla.
No sé por qué, pero este autor tiene una manera de escribir que me toca la fibra sensible, sobre todo cuando habla del heterogéneo conjunto de personas que hemos poblado la península ibérica a lo largo de los siglos. Es posible que sea el dulce amor a un pueblo que rezuma como ambrosía de entre sus lineas. Es posible que sean las reflexiones sobre ese pueblo, las cuales invitan a volver la mirada hacia la historia para verlo enmarcado en su tiempo y entender por qué es como es.
Resulta reconfortante leer a alguien que no arranca desde la censura cuando habla de la historia del pueblo "celtibérico". Es una historia interesante, llena de enseñanzas, de guerras, de inconsciencia, de horror, de optimismo y de pequeñas gotas de inocencia. Pero esa es otra historia.
El libro está ambientado en las comarcas cercanas a Córdoba en el año 1808 d.C. Se centra en los pensamientos y de la evolución de Frederic Glüntz, un joven subteniente del famoso regimiento de Húsares, la caballería ligera del ejército de Napoleón. Se me ha hecho extremadamente corto.
Recomiendo detenida lectura del mismo a todo el mundo. De manera especial a aquellas personas que hayan olvidado qué es lo peor que le puede suceder a un pueblo, a aquellas gentes que opinen que la solución está en las guerras y en la ley del más fuerte, a esos indivíduos que se sienten reconfortados por las banderas y que ven las batallas como lides en los que el honor y la gloria son la tónica general. Invito a aquellos que piensen en seguir a un lider, que tengan el orgullo patrio como centro de sus vidas, o que sientan desdén u odio hacia otros pueblos, a los nacionalistas, a que lean.
Lean caballeros y señoras, lean; este libro es guerra convertida en novela.
Lean, miren y reflexionen.
Publicado por Earendil en 11/04/2005 11:16:00 a. m. 0 comentarios
lunes, octubre 31, 2005
Panem et circenses
Hoy quiero mencionar una de esas entidades, una cuya importancia es tal que creo que ha de ocupar un lugar entre las características que hicieron de la civilización romana una civilización universal. Una serie de gobernantes capaces y enérgicos, un ejército fuerte y flexible, una tolerancia sin precedentes hacia la cultura de los pueblos conquistados, la capacidad de incorporar los aspectos de estas culturas a la propia, las redes de calzadas romanas y tantos otros logros que hicieron a Roma tan grande y poderosa, probablemente no hubieran servido de demasiado si algún gobernante eficaz no hubiera alumbrado el "panem et circenses".
Esta expresión, que se traduce por "pan y circo" en la actualidad puede traducirse por "espectáculo y alimentos". Los habitantes de la ciudad de Roma se beneficiaban de una costumbre inaugurada en los tiempos de la república (y potenciada por algunos emperadores), la cual incluía el reparto gratuito de alimentos de primera necesidad como el trigo, y espectáculos de variedades (combates de infantes, batallas navales, cacerías, números con fieras, obras de teatro, carreras de cuádrigas, etc) en los anfiteatros, habitualmente a un precio muy reducido o directamente gratuito. Roma había inventado un nuevo tipo de arma de una eficacia sin precedentes para evitar revueltas, revoluciones e intromisiones por parte de la plebe en los asuntos gubernamentales: el ocio.
Sin entrar a juzgar sobre los efectos que pudiera tener esta costumbre en las finanzas del imperio, no tengo más remedio que quitarme el sombrero. Muy inteligentes los romanos.
Ha pasado casi milenio y medio desde la caída de Roma.
Han cambiado las formas de ocio y los tipos de gobierno.
Ha cambiado el papel de la mujer en la sociedad occidental. La esclavitud está considerada como un crimen por la Organización de Naciones Unidas.
Han evolucionado la ciencia, la tecnología, la literatura, el arte y las religiones.
Sin embargo, oyendo esta mañana los comentarios de mis compañeros de trabajo mientras desayunábamos, similares a los comentarios que, estoy seguro, estarán soltando cientos de miles de personas en decenas de miles de bares y cafeterías, similares a los que se escuchan día tras día, mes tras mes, año tras año... me he dado cuenta de qué es lo que no ha cambiado desde los tiempo en los que el "panem et circenses" era el "panem qotidianum".
PD: Gracias por la traducción Dawar. Un beso ;)
Publicado por Earendil en 10/31/2005 11:58:00 a. m. 0 comentarios
viernes, octubre 28, 2005
Me encantan estos días.
Lluviosos, grises. Son días que te hacen echar de menos el color del mundo.
Pero me gustan porque una vez llega el sol le doy la bienvenida con mucha más alegría. Así de simples son mis alegrías y mis penas.
Publicado por Earendil en 10/28/2005 12:56:00 p. m. 0 comentarios
martes, octubre 25, 2005
Estoy viendo visiones.
Me he encontrado con bastantes personas que opinan que la gente cercana a la religión no tiene una mente científica ni una visión realista del mundo. Sinceramente no entiendo por qué opinan eso. Es posible que el hecho de saber que en la base de la visión de la vida de las personas religiosas hay un pilar que se sostiene sin tocar el suelo les desoriente... no lo sé.
La ciencia es la herramienta que tenemos los humanos para conocer el mundo. Y es una buena herramienta. Nos ha permitido conocer y entender nuestro entorno, ver más allá de nuestros ojos, alumbrar tecnología y mantener una sociedad que de otra manera habría sido imposible. El método científico funciona muy bien.
Y la ciencia tiene con la creencia una cosa en común que considero extremadamente hermosa: ambas intentar siempre dar un paso más allá, ensanchar el horizonte, agrandar el entendimiento humano.
El misticismo siempre ha dado explicaciones, habitualmente llenas de sentido y de hermosura, a hechos inexplicables para las personas del momento. Algunas de ellas llegan incluso hasta nuestros días, días en los que por fortuna aún tenemos hechos inexplicables. En el firmamento inalcanzable se han visto y se ven figuras de dioses y héroes; se sigue hablando de la furia del mar o de las voces del viento; se sigue hablando del astro padre y de la madre tierra.
Lo que no termino de entender es por qué una persona tiene que escoger entre una visión científica y habitualmente descarnada de la realidad, y una visión mística. ¿Por qué?
A nivel personal soy consciente de que la ciencia ha demostrado que el sol es simplemente un cúmulo esférico de átomos en permanente reacción, cuyo resultado se expande por el cosmos en forma de calor. También ha demostrado que el planeta Tierra es un cuerpo esferiforme compuesto por una serie de elementos, metálicos en su mayoría, que se mueve en base a unas leyes conocidas y que tiene una atmósfera con una composición derivada de las reacciones químicas de la fotosíntesis. Se han hecho estudios y los resultados son esto. Me los creo; no hay ninguna razón para dudar de ellos.
Pero también soy consciente de que tanto el sol como la tierra son nuestros padres. Él porque sin su luz y su calor, la Tierra sería un planeta frío y muerto; y Ella porque gracias a lo que es, sabe convertir ese luz y ese calor en vida, en vida que se mueve sobre, por y bajo Ella. Debemos nuestra existencia al Sol y a la Tierra. Este es el resultado de mi pensamiento, y también lo creo: somos sus hijos.
¿Es de verdad tan dificil aunar ambas visiones de la realidad? ¿Por qué una de ellas tiene que ser mentira? Pues bien, para mí ambas son ciertas porque parten de unas premisas y llegan a un resultado lógico para mí. Una visión está demostrada y demostrar la otra sencillamente no ha lugar.
Este ejemplo es simplemente uno de tantos que se pueden poner para ejemplificar una obviedad: que la visión del mundo es simplemente una visión y que lo importante es que esa visión sirva para llevar el camino que se desee llevar.
El dogma nace de la imposición de una visión del mundo determinada. Y a cualquiera que mire, aunque sea ligeramente, la historia de las ciencias y la historia de ciertas religiones, es probable que vea que los dogmas no son patrimonio de la religión, sino del ser humano en general y de los entes que ha creado a su alrededor, ciencia incluida.
El mundo que tenemos hoy en día es vástago de los dogmas.
Y creo que han demostrado, más que sobradamente por cierto, que ya no son eficaces.
Vamos hacia el equivalente a una automutilación planetaria. Y empiezo a dudar que seamos capaces de parar la motosierra hacia la que nos estamos abalanzando.
Publicado por Earendil en 10/25/2005 12:10:00 a. m. 0 comentarios
jueves, octubre 20, 2005
Dulce otoño, estación que me vio nacer. Yo te saludo con alegría después de la euforia estival, con el mismo sentimiento con que un viajero saluda a la luz cálida de una posada después de un día repleto de aventuras.
Dulce, amrgo otoño, tu majestuosa cabeza coronada de nubes grises, como el cabello de un venerable maestro testigo de muchas edades, me acompaña mientras camino arrullado por el freso viento de tus pensamientos. Contigo los parques y las arboledas se asemejan a una fiesta en la que los árboles son tus invitados; algunos van vestidos formalmente de un oscuro verde esmeralda y los otros con ropajes de oro largas estolas que dejan volar al viento. Los miro conversar entre ellos, mezclar sus estolas fraternalmente, en un cálido baile de despedida.
Es una fiesta de despedida, antes de retornar al sueño invernal, frío y reparador. Hablan de lo que han visto desde que comenzó la vida en la primavera. Recuerdan las flores y los soles pasados de la misma manera que ves a los abuelos contar historias de su juventud, cuando el mundo era distinto. Oh... cuánto daría por participar en esas conversaciones, por tener siquiera un ápice del recuerdo y del conocimiento que tienen ellos. Airean sus secretos para quien pueda entenderlos, pero no tengo oidos para escucharlos.
Dulce, venerado otoño, espíritu del atardecer a pesar de que solamente un cuarto de ellos muera bajo tu manto azul y plata, alma del poeta que añora, del músico que rememora, del amante que recuerda, testigo de ojos que se entornan anhelando el sueño.
Dulce, silencioso otoño, no tengo nada para ofrecerte salvo mis pensamientos y mi silencio, mi introspección y mi reflexión, mi añoranza y mi esperanza.
Te he echado de menos, dulce otoño. Te saludo.
Publicado por Earendil en 10/20/2005 12:54:00 p. m. 0 comentarios
martes, octubre 18, 2005
Manifiestos, escritos, comentarios, discursos...
... humaredas perdidas, neblinas estampadas.
¡Qué dolor de papeles que ha de barrer el viento!
¡Qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!
Las palabras entonces no sirven... son palabras.
Estas letras del Alberti reflejan exactamente cómo veo ahora el mundo. Es extraño que sea un escritor, un poeta, el que las hubiera de escribir.
Creo que los debates y las discusiones son algo beneficioso. Punto. Los intercambios de distintos puntos de vista son la base para que una sociedad evolucione y pulse al ritmo de los cambios de la vida y del planeta.
Pero algunos de esos debates y de esas discusiones son permanentemente estériles según mi experiencia. Estériles en el sentido de que no ofrecen conclusión ni aplicabilidad. Estoy hablando de las cuestiones "metafísicas" que de una u otra manera han estado siempre en el pensamiento de la humanidad, de esas preguntas a las que ninguna respuesta parece alcanzar, de esos temas demasiado grandes como para que una sola mente pueda abarcarlos.
Ha habido (y hay) filósofos, personas que conquistaron ese nombre porque consideraron que todas esas cuestiones eran lo suficientemente importantes como para pensar detenidamente acerca de ellas y como para dar a conocer, de una u otra manera, las conclusiones a las que llegaron. Todos postularon acerca del universo, acerca de la vida y acerca del ser humano y de las diversas facetas del mismo. Estudiaban y teorizaban acerca del Cosmos.
Algunos de ellos giraron la cabeza y miraron al futuro: plantearon sociedades ideales, con estados mentales ideales, gobiernos ideales y gobernados ideales. Algunas de esas ideas fraguaron y dieron lugar a la sociedad que tenemos actualmente.
Todos, de alguna manera, son los autores del libro de la humanidad. Y en las páginas de ese libro se han ido planteando soluciones a los problemas que han ido alcanzado a los protagonistas y, poco a poco, día a día, la humanidad ha salido adelante.
Yo estoy en la última página de ese libro, observando la colosal pluma del tiempo mientras va grabando hechos, pensamientos, ideas y esperanzas sobre ella, como lo hiceran infinidad de observadores anteriores a mí desde sus páginas. Me preguntó qué vieron, qué sintieron, qué pensaron sobre el futuro y sobre el pasado. Me pregunto si se sintieron tan desasosegados y tristes como yo al mirar hacia adelante. Me pregunto si también opinaron, como lo hago yo, que a la humanidad le hacía falta algo nuevo.
Publicado por Earendil en 10/18/2005 01:15:00 p. m. 0 comentarios
jueves, octubre 13, 2005
Bueno, por fin ha pasado.
Solamente le veo ventajas al hecho de llevarlo, y la única desventaja es que tiende a notarse cuando plantas la cartera encima del mostrador para hacer un pago o sacar el carnet. Algo que a fin de cuentas no es relevante. En un momento determinado ese sufrido y redondo objeto te puede salvar de un contagio o de algo peor.
El truco para que no quede aplastado (algo que tiende a romperlo en los momentos en los que una rotura asusta) debido a la presión que ejerce la tela del pantalón en el caso de las prendas ajustadas consiste en crear una pequeña barrera de papel que aisle el objeto del resto de la cartera. Cualquier papel valdrá y también lo resguardará de la fricción con la tela (o piel) del interior de la cartera. En mi caso esa barrera está formada por tres recibos del BBV y una tarjeta del subdirector de la sucursal de mi banco. Recomiendo desde aquí que el papel sea satinado (para reducir la fricción al mínimo) y de cierto gramaje, aunque no demasiado (esto impediría al papel plegarse y transmitiría la presión exterior al preservativo con lo que no se ganaría nada). Obviamente hay soluciones más sofisticadas (pastilleros, forrado de gomaespuma, carteras con compartimentación específica, bolsos, etc), pero la que planteo se puede hacer con notable rapidez y usando solamente el material que se acumula en nuestras carteras sin que, en muchos casos, tengamos constancia de ello hasta que nos damos cuenta de que ya no cabe nada más dentro ellas. Es sencillo, barato y eficaz.
La razón por la que lego aquí esta mi experiencia para que no quede en el olvido es la siguiente: mi sufrido acompañante va a salir próximamente de mi cartera. Va a decirle adiós a los recibos del BBV y a la tarjeta del subdirector del BSCH.
Y tengo la esperanza de que no vuelva a ella por largo tiempo. Gracias a cierta personita.
Bye bye Control!!
Publicado por Earendil en 10/13/2005 02:50:00 p. m. 0 comentarios
jueves, octubre 06, 2005
Hoy, como cada día, en el metro...
Todos ellos, dormidos, como zombies, se mueven, nos movemos. El autobús traquetea. El ayuntamiento haría bien en destinar algo de dinero para asfaltar la avenida Complutense.
Salgo de un salto y aterrizo al lado del parque que se extiende entre las facultades de Físicas, Matemáticas y Químicas. Los árboles me miran inquisitivos, mientras se preguntan qué estado de ánimo tendrá hoy ese extraño ser de zapatos negros y camisa de cuadros que pasa por al lado de ellos. Hoy estaban coronados de un dorado halo hecho de luz de sol. Hoy estaban hermosos. Siempre están hermosos. Me gustaría poder decir lo mismo de mí.
Las personas, mis amigos, mis conocidos, mis compañeros de viaje... ¿qué va a ser de nosotros?
Publicado por Earendil en 10/06/2005 08:55:00 a. m. 0 comentarios
lunes, octubre 03, 2005
... y no es otro que el de un amigo (que no es el de los Manuskritos, evidentemente) cercano a mí. Con esta persona es posible hablar agradablemente tanto de temas serios como divertidos, tanto de cosas superficiales como profundas. Y este blog está enfocado a estas últimas, concretamente a su visión de un fenómeno tan complejo y plural como es la religión en general, y la religión Católica en particular.
Pienso que pocas cosas son tan enriquecedoras como una conversación con una persona de opiniones y creencias diferentes a las propias, y cada conversación que tengo con él sobre religión (y otros temas) es fiel a este axioma personal.
Pues bien, leer este blog es como caminar por una galería llena de recortes de periódico, cada uno de ellos basado en una conversación interesante, en una pregunta profunda, en una discusión importante, en un punto de vista inteligente y abierto.
Os animo cordialmente a que entreis en él sin espectativas y con el mismo sentimiento que tiene un pescador del caribe al abrir una ostra en la que está seguro de encontrar una hermosa perla. No creo que quedeis defraudados.
Señoras y señores, ladies and gentlemen, madames et mesieux, signora e signori, ositoko ositaka, para todos ustedes: Desde mi Roble, From my Oak, Desd l´arble qu´est de moi, Parlando desde le mio Roblini... Ositoko, Ositaka.
PD: Tronco, esto te lo cobraré en cenas, que lo sepas ;)
Publicado por Earendil en 10/03/2005 01:30:00 p. m. 0 comentarios
lunes, septiembre 26, 2005
Escribir sin tener nada que decir...
He estado algo de tiempo sin escribir porque aquello que tenía que decir ya lo he dicho en lugares distintos a este, y a ciertas personas. Han pasado cosas: un nuevo curro, una nueva relación, unas vacaciones excelentes, un incio de otoño, estación que por alguna razón a mí me afecta de manera inversa a la del resto de la gente, y mi vigesimo sexto cumpleaños.
En todo este tiempo he tenido conocimiento de que hay gente que me quiere y que hay gente que me desprecia y/u odia. Han pasado los días y las noches como el viento sobre las cumbres del Himalaya, y sin embargo es como si hubiesen pasado años desde la fecha en que puse la última entrada.
Leyendo algunos blogs de amigos y conocidos he tenido el pensamiento de que lo que tengo alrededor, mis circunstancias, están cambiando permanentemente. Y sin embargo nada cambia.
Ahora tengo un año más.
Feliz cumpleaños.
Publicado por Earendil en 9/26/2005 02:34:00 p. m. 0 comentarios
miércoles, agosto 03, 2005
Un amigo el otro día me obsequió con una pequeña perlita que me abrió un poco los ojos: hay cuatro niveles de bondad humana.
El primero es el Bueno: albergas sentimientos bondadosos y optimistas acerca de los habitantes de este mundo en general y de tus círculos cercanos en particular. Si un amigo te llama para hacer una mudanza harás lo posible para ir, siempre que te avise con suficiente antelación.
El segundo es el Tonto: los sentimientos bondadosos te desbordan y te empiezas a creer las letras de Sabina que dicen que los yonkis y las prostitutas son gente recomendable y estupenda. Si un amigo te llama para hacer una mudanza cancelarás citas para poder ir a ayudarle y animarás a amigos comunes para que se apunten al chiringuito.
El tercero es el Gilipollas: tus bondadosos sentimientos han alcanzado un nivel tal que tu pensamiento ha llegado a la conclusión de que la clase política no es tan mala como la pintan y que realmente sólo están un poquito estresados por la responsabilidad de saberse responsables del destino de cuarenta millones de personas. Tienen que ser buena gente leñe. Si te avisan para hacer una mudanza eres capaz de cancelar la cita con el/la chico/a que te gusta, olvidarte del cumpleaños de un familiar cercano, y de llevar bocatas y gorras para todo el mundo por si el hambre y las insolaciones.
El cuarto se llama Earendil: sobre tus sentimientos y pensamientos solamente cabe hacer especulaciones porque cualquier atisbo de lógica es tan pequeño que resulta invisible. Si alguien a quien no ves desde hace un año te llama para hacer una mudanza a una ciudad situada a 250 Km. de tu lugar de residencia, no solamente te prestarás presuroso a ayudar, sino que además involucrarás a un amigo para que conduzca un camión lleno hasta los topes y con el peso mal repartido por calles estrechas y carreteras mal asfaltadas y te ayude a descargarlo todo en una casa situada en un lugar donde hasta las cabras se sienten cansadas al mirar el camino de subida, y por último permitirás que llame a otro amigo (el cual entrará al día siguiente a las seis de la mañana a currar) para que venga a buscarnos a dos centenas de kilómetros de distancia cuando os quedeis tirados en una ciudad donde solamente hay trenes de alta velocidad y autobuses con horario de verano.
Así que ya sabeis, buena gente. Cuidaos de las mudanzas, los tontos, los gilipollas y los Earendiles del mundo. Nunca se sabe cuándo podeis tropezar con alguno.
Publicado por Earendil en 8/03/2005 12:56:00 p. m. 0 comentarios
viernes, julio 29, 2005
El problema de tener un blog...
Es por eso que intento que mis entradas sean lo menos crípticas que pueda: dado que, aunque principalmente este blog es personal, intento que lo que se lea aquí sea interesante y esté redactado correctamente y con pocas faltas de ortografía.
Lo cual me recuerda algo que me dejó bastante sorprendido el otro día. Llevo bastante tiempo con internet y conozco las maneras (o la falta de ellas) con la que la gente tiende a escribir en el IRC o en el MSN. Que alguien se ofrezca a "hecharme" una mano, o me diga que ayer "estubo biendo" la tele son cosas que me chirrían, pero a las que me he acostumbrado más o menos.
Pero el otro día estaba navegando por la web de Nokia buscando las características de un celular nuevo cuando me encontré con esto: "Hechad un vistazo" al gráfico principal, justo debajo del teléfono.
Con el respeto que les tengo a yo a esa buena gente que son los Finlandeses, inventores de la sauna de vapor, padres y madres de chicas hermosísimas, y habitantes de una bella tierra... aunque otro día recordaré mi viaje a Helsinki, porque se merecería una plastoserie toda para él.
Esto trae a mi memoria la conversación que tuve antes de ayer con mi vecina sobre las saunas. Hay muchísima gente que se tira media hora dentro de ella pensando que es lo más sano del mundo, y la sauna no se toma así. Por lo visto, y según me enseñó la familia con la que estuve en Helsinki, hay que estar dentro de la sauna cerca de diez minutos y luego salir y darse una ducha fría. Después se puede repetir el proceso tantas veces como se quiera. Me dijeron que es excepcional para los hipertensos porque la tensión da un bajón impresionante.
Hablando de bajón, ayer tuve una conversación con Eleder y Arien en casa en la que se trató tangencialmente el tema de los bajones. Todo vino porque estábamos hablando de Tantra y de la base filosófica que tiene (y que suele ser obviada en aras de la vertiente sexual del mismo) y de las diferencias que tiene ese camino con el camino tradicional de los tres tipos de Budismo. Uno de los pilares del Budismo pasa por la aceptación de que la vida tiene una componente de sufrimiento que no se puede pasar por alto y que debe ser aceptada para poder tener una perspectiva vital más global. Los momentos de bajón y los momentos de euforia son cíclicos y se asemejan a un viaje por una cordillera: a veces se está en la cima y a veces en el fondo del valle; no importa: lo importante es el disfrute del viaje.
Y ya que hablamos de viaje, mi padre y yo estamos planeando uno que va a tratar de barcos. El plan consiste en ir viajando por distintos enclaves europeos donde aún quedan barcos veleros del siglo XIX y anteriores. De momento la madre del cordero es el Reino Unido, donde nos aguarda Portsmouth y un inquilino de lujo: el HMS Victory, navío de primera clase, donde izaron sus insignias los más famosos almirantes ingleses, entre otros el gran Horacio Nelson. También subiremos a Greenwich visitar el lugar de descanso de uno de los clippers más hermosos que jamás han existido: el Cutty Shark. Luego hay varias opciones, pero la que más me seduce es ir a Oslo a ver los restos del navío Vasa. Este barco tiene una historia muy curiosa: destinado a ser el terror del Báltico, el Vasa (o Wasa) tuvo una de las vidas marinera y militar más breves de la historia de la navegación. Nada más salir del puerto y navegar cerca de tres millas, zozobró y se hundió con toda la dotación y los cañones.
Ahora que menciono los cañones, estoy muy contento porque en un juego On-line al que estoy viciado ahora llamado OGAME (aquí la versión inglesa) acabo de investigar la tecnología que me va a permitir contruir los terroríficos cañones de plasma, la mejor unidad defensiva del juego. Ya era hora. Los juegos han alcanzado otra dimensión gracias a Internet.
Y ya que ha salido a colación el tema de internet, es sorprendente la ascendiente que tiene la red de redes ahora mismo en la vida de mucha gente. Prácticamente todos los anuncios ya portan una dirección de url junto con el eslogan, muchísima gente sabe lo que es el Messenger, prácticamente todos aquellos que trabajan en una oficina saben lo que es el correo electrónico y, de un tiempo a esta parte, muchos se han subido al tren de los Weblogs. La facilidad con la que se puede publicar una noticia, opinión, cuento, canción, relato, etc, ha motivado que bastantes personas utilicen estos espacios como herramienta habitual o como página personal. Aun así estos espacios también plantean sus problemas. He estado pensando sobre ello.
Y ya que lo mencionamos, el problema de tener un blog que frecuentan personas con las que te encuentras en la vida real, algunos de ellos amigos, es que tiendo a dejarlo parado a menos que tenga algo más o menos interesante...
Publicado por Earendil en 7/29/2005 02:02:00 p. m. 0 comentarios
jueves, julio 14, 2005
Es interesante observar cómo algunas veces la vida termina dándote la razón, como a regañadientes, trayéndote una experiencia que habías pensado posible en el pasado. A veces la especulación te da estas recompensas.
Pero son recompensas de doble filo porque terminan por hacerte creer que eres infalible. Una tontería, desde luego. Extiendes tus tentáculos mentales, observas todo lo de alrededor con aguda vista y comparas con tu experiencia. Y llegará un momento en el que la equivocación llamará a la puerta del castillo que te has montado y te dirá que, lamentablemente, ese castillo tiene que desaparecer de ahí para dejar sitio a una nueva autopista. Y ese es el momento de decidir si me quedo encerrado en mi castillo, desafiante y sentado en mi trono, o si parto de viaje hacia tierras desconocidas.
Todas las veces en las que he tenido que tomar esta decisión he partido de viaje, abandonando mis castillos, pero recordándolos todos y cada uno de ellos en mi caminar. Poco a poco se diluyen en la lejanía; poco a poco olvido; poco a poco me doy cuenta de que nunca han existido, y me lo creo. Las autopistas me persiguen, implacables.
Aunque, quién sabe... a lo mejor esos recuerdos son piedras de otro castillo más grande y esas autopistas son la argamasa que las une. Otro castillo. Otro castillo que también amaré. Otro castillo que, al final, también tendré que abandonar.
Publicado por Earendil en 7/14/2005 01:49:00 p. m. 0 comentarios
miércoles, julio 13, 2005
Una frase que me gusta...
... cortesía del Sr. Spock en "Star Trek VI - Aquel pais desconocido" cuando conversa con la chica vulcaniana que, él espera, le sustituirá en el Enterprise.
Lógica, lógica, lógica... La lógica es el principio de la sabiduría Valeris, no el fin.
Por alguna razón me gusta.
De vez en cuando me pregunto qué querría decir.
Publicado por Earendil en 7/13/2005 02:32:00 p. m. 0 comentarios
martes, julio 05, 2005
Puntos de vista
Estoy razonablemente seguro de que la verdad no es algo absoluto. Pero suelo caer en la falacia de que mi verdad se acerca más a un "absoluto" resultante de una especie de suma de todas las verdades de todos los elementos del universo. La definición es chusca, pero no se me ocurre nada mejor para ilustrar mi idea de verdad universal sin meterme en aguas demasiados profundas como para que yo pueda narrar mis viajes por ellas correctamente.
Mi punto de vista, fruto de la constante comparación y pulido de los distintos puntos de vista que me llegan, es simplemente otro punto de vista. Mi verdad simplemente es otra verdad. Y creo que cuando este axioma se asiente y eche raices en mí, es posible que haya llegado a ese punto de equilibrio entre el orgullo y la humildad al que aspiro. Creo que ese punto es la mejor base desde la que partir para conocerme a mí mismo y al mundo que me rodea. Poco a poco, esquirla a esquirla, voy tallando mi estatua.
Hace tiempo ví un capítulo de la serie de documentales COSMOS, presentada por Carl Sagan, en la que ese grandioso divulgador hablaba de las dimensiones de una manera extremadamente cercana y entendible. Para ilustrar la tercera dimensión tenía una mesa con figuras planas, las cuales vivían en un mundo de dos dimensiones. En un momento determinado una manzana viajera se aproxima a ese mundo en dos dimensiones y se pone a interactuar con sus seres. Convence a un atractivo cuadrado bidimensional a que le acompañe a un viaje curioso y el cuadrado acepta. Poco después se encuentran flotando ENCIMA (un concepto nuevo para el cuadrado) de ese mundo en dos dimensiones, y ven a sus compañeros de una manera completamente distinta: desde arriba. Este pequeño experimento me hizo pensar.
A mí el número de dimensiones que tenga La Verdad no me importa en absoluto, porque probablemente sea "adimensional" y sea imposible percibir en su totalidad. Yo lo que busco es la experiencia del cuadrado, la experiencia de saber moverme de un lugar a otro, de explorar ese algo que es mi universo con la certeza de que no solamente es desconocido sino incognoscible en su totalidad.
Es posible que el cuadrado crea que ahora conoce todos los puntos de vista posibles, porque ahora tiene uno que nadie comparte ni conoce en su mundo. Cuando vuelva no se lo van a creer. Él conoce La Verdad.
Es posible también que la manzana le intente hacer consciente de que, aunque ahora tenga un punto de vista más completo, no deja de ser un punto de vista. Es posible que lo consiga y que entonces el cuadrado se convierta en un buscador. Es posible que fracase y que el cuadrado se convierta en un político.
Es posible que esa manzana vea la evolución del cuadrado y de su pequeño mundo desde un punto inimaginable para ellos. Es posible que se sienta dichosa o culpable por haber dado ese conocimiento a alguien.
Es posible que esa manzana sea alguien interesante de conocer.
Publicado por Earendil en 7/05/2005 12:13:00 p. m. 0 comentarios
domingo, junio 26, 2005
Vacaciones y casa
Una de las razones por la que las vacaciones me encantan es porque puedo sacar tiempo para esas pequeñas cosas que, por lo que sea (pereza sobre todo), no hago en período laboral. Una de ellas es dedicarle tiempo a mi casa.
Pero es algo que voy a cambiar en el futuro. Estos días me siento especialmente bien de ánimo y creo que ponerme a colgar cuadros, reconvertir el "trastero" en una habitación bonita, dedicarme a comer en casa y a disfrutar de un buen vino, y limpiar hasta poder verme reflejado en el suelo, ha tenido algo que ver. Mi casa ahora me gusta muchísimo más.
No me había dado cuenta de lo importante que es tener un espacio donde uno se sienta a gusto. Habitualmente soy una persona desordenada. Y en ocasiones guardo un cierto orden dentro del desorden. Pero por desidia las cartas se apilan en la mesa, las pelusas se apilan debajo de la mesa, donde es chungo llegar con la escoba, y los cacharros se apilan en el fregadero hasta que me doy cuenta de que no tengo vajilla para comer, y entonces toca tarde de fregado intenso, con lo cual, un coñazo.
Pero tener vacaciones me ha dado la oportunidad de ir poquito a poco, sin prisa, habitación por habitación. Y me gusta el resultado. Además creo que me voy a mudar de habitación. Tener dos habitaciones con sendas camas de matrimonio para mí sólo es genial. Tener una casa así para mí sólo es genial. Ya era hora de que le hiciera un poco de caso.
Oh, acabo de ver mi guitarra. Hasta luego.
Publicado por Earendil en 6/26/2005 11:21:00 a. m. 0 comentarios
martes, junio 07, 2005
Globos
Por extraños derroteros mi mente se ha puesto a pensar en los globos. Me encantan los globos. Hasta la misma palabra me resulta atractiva: globo. Suena a algo blandito y bonito con lo que puedes jugar.
Recuerdo que, a pesar de que siempre me han gustado, cuando era pequeño me sentía algo frustrado con los que tenía: aprendí en seguida a hincharlos, pero nunca conseguí atarlos (mi madre, eterna paciencia, era quien me los solía atar para que no se saliera el aire); aparte yo veía siempre en las series de dibujos animados y en los tebeos que los globos que llevaban los niños siempre iban más altos que ellos, flotando, y los llevaban sujetos de una cuerdecita para que no salieran volando. Y yo nunca conseguí que los que yo hinchaba hicieran lo mismo; siempre terminaban cayendo al suelo por muy alto que los lanzase. Probé con muchos hilos distintos pero nada. Recuerdo que me entristecía, pero luego los miraba, apoyados en el suelo donde habían caido, e iba a por ellos a cogerlos y a abrazarlos. No importaba que no volaran, eran mis globos y eran muy bonitos. Eran los mejores globos del mundo.
Más tarde descubrí en el parque de atracciones unos globos que sí se comportaban como los de los dibujos animados. Pero no me gustaban tanto. Eran bonitos; mucho. Tenían todo tipo de formas y tamaños. Pero... no era lo mismo. Siempre preferí los clásicos globos que me vendían en bolsas de 25 en la tienda donde compraba regaliz rojo (el negro no me gustaba).
Aparte al final de la tarde estaba harto de ir sujetando el globo y cargaba con él a mis padres.
Después de algunas experiencias con aquellos coloridos juguetes que parecían hechos de papel albal, me reconcilié con mis humildes globos hinchados con el aire de mis pulmones. Si ya lo sabía yo: eran los mejores.
Luego descubrí los globos de agua pero no me gustaban demasiado al principio: me daba pena que se rompieran, tan pequeñitos ellos, tan majos. Pero luego descubrí que era muy divertido empaparse hasta la la última célula jugando con los amigos y las dudas morales acerca de los globos de agua desaparecieron sin dejar rastro.
Y, por último, descubrí los inmensos globos aerostáticos de vivos colores y contorno inmenso. Además recuerdo perfectamente el día en que sucedió: era por la tarde; yo era aun pequeño e íbamos paseando por el parque del Retiro, cerquita de la Rosaleda. Y en el paseo, justo al lado del inmenso pino que lo domina, había un globo enorme. Me quedé extasiado: era el objeto móvil más grande que nunca había visto. Parecía que tenía vida propia y que dentro tenía una gran corazón que latía al son de ese misterioso chorro de fuego que salía de un aparato negro suspendido por encima de la barquilla de mimbre. Al principio me asusté un poco, pero la fascinación pudo más. Podría haberme quedado mirando aquel inmenso ente durante horas y horas. De hecho recuerdo que nos quedamos un rato largo, hasta que mis padres consiguieron despegarme de allí.
Quiero montar en globo. No me acordaba, pero quiero montar en globo. Apuntado queda como uno de los planes para este verano sin planes.
Y para terminar, una cita, cortesía de Neil Gaiman:
"Bueno, he tenido una mierda de vida. Pero vengo aquí y pienso que si hay un díos que puede hacer estas puestas de sol, hay que confiar en ese viejo hijo de puta ¿verdad?"
Publicado por Earendil en 6/07/2005 08:07:00 a. m. 0 comentarios
lunes, junio 06, 2005
Tenemos una nueva invitada en la Blogosfera.
Pues sí amigos, y no es una persona cualquiera. Es ni más ni menos que la artífice que ha conseguido arrancarme de la silla del ordenador y animarme a hacer un poco de ejercicio. Y por contra yo he ayudado un poquito a meterle el gusanillo de los blogs. Bienvenida preciosa :)
Podría recitar laaaaaaaaargo y tendido las cualidades que adornan a esta chica pero... ¿sabeis qué?: que voy a dejar que lo descubrais vosotros mismos, que es toda una aventura hacerlo.
Su nombre: Femmenue
Su blog: A tientas y barrancas
Publicado por Earendil en 6/06/2005 01:00:00 p. m. 0 comentarios
miércoles, junio 01, 2005
Nueva cabecera
Dan-Solo, "photoshopeando" me ha hecho una imagen de cabecera nueva, y mucho más bonita que la antigua. Gracias compadre. Siento no haberme podido tomar esas cervezas contigo en Barna City, pero seguro que hay otra ocasión ;).
Publicado por Earendil en 6/01/2005 04:53:00 a. m. 0 comentarios
martes, mayo 31, 2005
Madrid está llena de sitios preciosos.
Es una pena que habitualmente no tenga ni la cabeza ni los ojos para verlos. Pero esto tiene su parte buena: y es que en días como ayer, cuando salgo simplemente, sin prisa ni compañía, a pasear, me permito mirar detenidamente las calles por las que voy, las casas que dejo atrás, los comercios, y a la gente.

Ayer descubrí un par de sitios interesantes: el primero justo debajo del viaducto, donde pude imaginar que estaba en una colosal catedral gris ceniza a medio construir.
Arien me dijo una vez qué tipo de arco eran los del viaducto. Tienen un nombre extraño y no me quedé con él.
Siempre me he sentido unido a este extraño puente. Desde pequeño. Recuerdo con especial cariño el subir con el Renault 11 rojo que tenía mi padre por aquel entonces por la Cuesta de la Vega (donde se apoya el lado norte del viaducto y donde queda el único vestigio de la muralla árabe que una vez tuvo esta ciudad). Por encima vuela la calle de Bailén. Por debajo cae la calle de Segovia.
Hacia el norte el Palacio Real y la Plaza de Oriente. Hacia el sur el parque de las Vistillas, la Basílica de San Francisco el Grande y, más allá, la Puerta de Toledo, con sus tres arcos mirando hacia el sur. Hacia el este el muy madrileño barrio de La Latina. Y hacia el oeste el pequeño Manzanares, el Puente de Segovia, el Paseo de Extremadura y el sol que se va a dormir. Es un sitio hermoso.
Mis pasos suben la escalera hasta donde se encuentran la calle de Bailén y la calle Mayor. Hay justo en la esquina una tienda de música especializada en intrumentos exóticos.
Subiendo por Mayor hasta el mercado de San Miguel. Cuesta abajo arranca la calle de Cuchilleros, con sus conocidos mesones y sus particulares casas de paredes oblícuas y coloridas. Todo aquí rezuma antiguedad, lluvias, soles y saber popular. Cada piedra parece tener una historia que contar y cada ventana tiene la mirada de un abuelo cuando sienta a su nieto en sus rodillas y le cuenta acerca de cuando él era joven y el mundo era distinto a lo que es ahora.

La calle de cuchilleros va a morir a la Plaza de la Puerta Cerrada. Es una pequeña plaza con un crucifijo de piedra en el medio. Pero lo que siempre me ha llamado más la atención de esa plaza, por la que he pasado infinidad de veces a lo largo de mi vida, es la decoración de los dos edificios que la dominan.
A día de hoy sigo sin saber lo que representan esas dos pinturas. Tal vez porque las sigo mirando con los mismos ojos de cuando era pequeño. Tal vez por eso me gusta mirarlas.
Dejo atrás la plaza y me adentro en la calle de Toledo en dirección a la Plaza Mayor. El arco de medio punto donde nace, pequeña, esa calle que se pierde entre los antiguos edificios, buscando la Plaza y la Puerta de las que toma el nombre después de atravesar el barrio de la Latina, me sonríe entre la multitud que, sorprendentemente, llena la peatonal cuesta un lunes a las nueve de la tarde. La atravieso dejando atrás las invitadoras terrazas y las acogedoras tiendas de sombreros que moran debajo de los arcos septentrionales de la Plaza Mayor, y salgo de nuevo a la calle Mayor. Veo, invitadora, la pequeña cuesta que lleva a la calle que rodea la Iglesia de San Ginés y mis pasos se dirigen hacia allí.
En la Plaza de San Ginés encuentro un bar que me llama la atención: "El Rincón de Madrid". Un "local típico madrileño" según ellos mismos. En la puerta hay todo todo tipo de carteles, bastantes de ellos curiosos. "Tortilla española cocinada con paciencia". Me seduce y entro con la intención de probarla junto con una caña de las que sólo saben tirar en ciertas partes del centro de Madrid. La caña excelente; la tortilla está buena; los 3,50 euros que me cuestan ambas dejan mi bolsillo para posarse en la barra, dueña y señora de un beige local que ha visto tiempos mejores, y salgo por la puerta.
La iglesia de San Ginés, cuya puerta da a la calle del Arenal, acaba justo de cerrar sus puertas cuando intento entrar en ella. Otra vez será.
A mi izquierda quedan la Plaza de Isabel II y el Teatro Real; Ópera me llama. Pero miro a mi derecha y...

No me canso de mirar esta plaza.
La Puerta del Sol es considerado por algunas personas como el corazón de esta ciudad. Y las calles de Alcalá, Montera, El Cármen, Preciados, Arenal, Mayor, Correo, Carretas y Carrera de San Jerónimo, las arterias y venas que introducen y reconducen la sangre hecha de metal, de cuero, de pintura y de sueños que llevan a esta ciudad un día tras otro a través del universo en el que ella misma se ha convertido.
Es posible que me vaya dentro de no mucho tiempo. Pero tengo claro que, vaya donde vaya, una parte de mi corazón quedará siempre aquí, en un humilde rincón del centro de Madrid, en un polvoriento lugar en el que tal vez nadie repare. Pero íntima y secretamente orgulloso de él.
Publicado por Earendil en 5/31/2005 04:45:00 p. m. 0 comentarios
lunes, mayo 30, 2005
Es mi sino.
Hacer daño a las personas que están más cerca de mí. Soy un inútil. Sin remedio.
Sin remedio.
Ahem... cielo santo.
Publicado por Earendil en 5/30/2005 10:30:00 a. m. 0 comentarios
martes, mayo 24, 2005
Se me ha rayado la pantalla del móvil.
Pues es que resulta que estaba intentando hacer una entrada la mar de sesuda acerca del Episodio III de Star Wars; pero como hoy estoy poco imaginativo y no hay manera he decidido que voy a dejarlo en la recámara y voy a tratar de un tema profundo de verdad.
Se me ha rayado la pantalla externa del movil. Y me fastidia porque, contra todo pronóstico, mi terminal (un Sony Ericsson Z600) ha resultado ser más duro que una cosa muy dura, y ha sobrevivido a más golpes que una cosa muy golpeada.
...
Y eso que es uno de estos terminales con bisagra, los cuales tienden a cascar por esa extremidad.
Pues claro, resulta que le he tomado mucho cariño. Encima, la batería me puede durar de cuatro a cinco días sin despeinarse y en régimen de veinticuatro horas. Dentro tengo el ChessMaster y el Solitario. Es azul marino. Vibra.
Me gusta mi móvil.
Y si no fuera por este despacho de las narices, donde hay una población de mesas cinco veces superior a la de una nave de Ikea, una población de ordenadores diez veces superior a la del centro de control de la NASA, y una población de personas quince veces superior a la de un mercado del centro de Pekín, la pobre pantalla se podría haber salvado del rayajo que le he hecho al rozar mi bolsillo con una esquina de una mesa mientras yo intentaba pasar por encima de un ordenador y esquivaba a una persona.
En fin, cosas que pasan.
PD: Bueno chic@s, aguardo colaboración para dar a este post el sentido pseudotrágico y la profundidad sesuda del resto de entradas de este blog. Es que hoy estoy cansado y no me apetece hacerlo yo XDDDD
Publicado por Earendil en 5/24/2005 11:44:00 a. m. 0 comentarios
martes, mayo 17, 2005
Lecciones morales
Algunas veces me he visto en una situación curiosa: el tener consciencia de que la persona que tengo delante está atacando o censurando de alguna manera a otra persona por algo que sé que mi compañero de conversación ha cometido: esto es, por ejemplo, un colega que sé a ciencia cierta que le ha puesto los cuernos a su pareja la semana anterior critica a otro colega por hacer lo mismo.
Esta situación (la general, no la de los cuernos a la pareja) no se ha dado últimamente con más frecuencia que en los años anteriores; pero mientras iba el otro día en el metro me puse a pensar en las razones por las que, en vez de echar en cara cosas como el tener más morro que espalda, ser un demagogo, y otras lindezas a mis compañeros que cuadran con lo del párrafo anterior, guardo un respetuoso silencio y doy cierta importancia a sus palabras.
La primera de todas ellas es que opino que un buen consejo, una buena enseñanza o un buen empujón pueden venir de donde menos te lo esperes. Incluso un niño puede a veces trastocarte todo de tal manera que aprendes algo nuevo y valioso. En este caso prefiero mirar el contenido más que el continente: a lo mejor esa humilde vasija de barro sin cocer contiene ambrosía.
La segunda es que considero importante disociar los actos de una persona de sus palabras, puesto que unas y otras pueden tener motivaciones distintas. Y, por regla general, estamos más dispuestos a adaptar las palabras a aquello que consideramos justo y bueno, que a hacer lo mismo con los actos. Cuesta menos decir algo que hacerlo. Prefiero hacer caso de las palabras más que de los actos, puesto que una persona P suele referirse a mejores comportamientos cuando habla más que cuando actua. Y esto sin entrar a que sea mejor o peor persona.
La tercera es que si se da la circunstancia que he descrito, debería implicar que mi compañero de conversación sabe íntimamente que lo que ha hecho está mal, puesto que no tiene problema alguno en censurárselo a otra persona. Y que yo le repitiera y le recordara que eso está mal y que lo que tendría que hacer es callarse y predicar con el ejemplo, no creo que fuera beneficioso para nadie: él, o ella, ya sabe que ha actuado mal y no le veo objeto a repetírselo. Y además yo no soy nadie para meterme en la vida de otra persona si lo que haga o diga no me implica a mí directamente.
La cuarta es que puedo estar equivocado y no tener los elementos suficientes para juzgar.
A lo mejor esta forma que tengo de comportarme es una de las razones que me han hecho ser el pañuelo de lágrimas de muchos amigos a lo largo de los años. Los que me conocen saben que para que yo critique a alguien debo estar o extremadamente cabreado o extremadamente bebido, y que esto se aplica a ellos. Conforme me hablan se encuentran con comprensión, respeto y silencio. Probablemente lo que ellos necesitan en ese momento. Creo que es la mejor forma que tengo de ayudarles: no decir casi nada pero dejarles constancia de que sé que van hacia un precipicio.
De hecho, esta forma de comportarme hace que siga hablando a ciertas personas; incluso que les deje darme lecciones de moralidad a mí y yo les escuche con sonrisa afable y asentimientos de cabeza. El pensamiento lógico y visceral de "Hijo de puta, eres un demagogo y un falso" queda arrinconado al fondo a la derecha y dejo que las cuatro razones que he descrito se adueñen de mi entendimiento, tomen el control, y me permitan escuchar lo que dice la persona sin juzgarla por lo que sé de ella. Incluso a lo mejor consigo entresacar algo que me sirva y le daré las gracias con sinceridad a esa persona.
¿Me cuesta? No. La mente es algo maravilloso.
Publicado por Earendil en 5/17/2005 11:58:00 p. m. 0 comentarios
jueves, mayo 12, 2005
Remordimiento, enfado y placeres
Esta es una entrada esquizofrénica. Pero no nos importa, no. ¿Verdad que no preciosssso mío?
Vamos a lo serio: ayer reaccioné mal ante un par de opiniones de personas a las que considero mis amigos. Aun no sé por qué sucedió, pero fue una reacción bastante pueril por mi parte. Ahora solamente tengo que pensar si me compensa elucubrar acerca de ello, o simplemente dejarlo estar.
Elucubraré sobre ello. A fin de cuentas para eso está el blog.
Casi todas las personas que conozco tendemos a dejarnos llevar por nuestras reacciones sin detenernos a pensar demasiado en las consecuencias de lo que hacemos y/o decimos. Es natural: no se puede estar todo el día en tensión.
Pero dentro de esto hay seres humanos gastan más tiempo y energía que los demás en pensar lo que dicen y, lo que es más importante, en cómo lo dicen. Con más o menos éxito. Yo entro dentro de esta categoría por razones que he ido diciendo en entradas pasadas y que no me apetece repetir ahora. También me pasa con lo que escribo y con lo que hago.
Dejando aparte lo cansado que sea o deje de ser esta manera de llevar las cosas, considero que tiene sus compensaciones. La primera y más importante es que tiendo a no arrepentirme de lo que hago o digo porque por regla general suele ser parecido a lo que quiero hacer o decir. Siempre tengo razones para explicar el por qué de mis acciones. Me puedo equivocar, y lo hago muy a menudo, pero es un peligro que siempre se corre.
Por eso cuando me sucede algo como tener que cortar a un amigo cuyas opiniones valoro, y que me está dando su visión personal sobre un tema, me desoriento. Me desoriento, y mucho; porque no es algo que suela hacer y para lo que no tengo explicación alguna, salvo que llegó un momento en el que directamente no me apetecía seguir escuchándole hablar del tema.
Que lo que estuviese diciendo me gustase o dejase de gustar es accesorio. Estoy acostumbrado a oir y aceptar opiniones distintas a la mía con frecuencia. También intento entenderlas. De hecho es por eso, entre otras razones, que ahora mismo estoy escribiendo esto.
¿Será porque estaba ilusionado con el tema y ellos se dedicaron a demolerlo sistemáticamente, mientras bajábamos por Montera? ¿Será por las formas que no fueron las más adecuadas ni por mi parte ni por la de ellos? ¿Será porque tenía la sensación de que realmente me discutían por discutir, aunque esto probablemente sea falso?
El mensaje que me llegaba era como que les fastidiaba que yo quisiera plantear el comprarme la casa en la que vivo, un sitio que me gusta y donde estoy muy cómodo. Naturalmente esto es una idiotez de mi enferma mente. No hay ninguna razón para ello; son mis amigos y estoy convencido de que quieren lo mejor para mí. El problema seguramente está, como siempre, en el receptor. Pero ¿dónde?
Hay que subir a echarle una ojeada a la antena.
Estoy un poco cansado de intentar entender al resto del universo. Aunque, claro, si aspiro a que el resto del universo me entienda, antes debo entenderme yo mismo. No queda otra. Y me temo que no voy por buen camino.
Cambio de tercio. Estoy saliendo a correr por las tardes con una amiga. Hacía cantidad de tiempo que no movía el cuerpo . La informática tiende a anquilosarte y a dejarte rígido y debo reconocer que lo echaba de menos. Antes me gustaba mucho jugar al baloncesto y me pasaba el día corriendo y moviéndome. Ya era hora de retomarlo.
Ah, una entrada que inagura mi lista personal de placeres que valen una vida: entrar por la puerta después de hacer ejercicio y de volver a casa caminando, beber un trago de agua bien fría y comerse tres rodajas de una sandía buenísima y dulce, mientras hablas con una encantadora amiga poseedora de conversación variada e inteligente, más curvas que un plato de spaguettis, la piel perlada de inquietante sudor y solamente un sujetador y unas mallas ajustadas. Y unas zapatillas de deporte.
La vida después de todo no está tan mal.
Publicado por Earendil en 5/12/2005 10:54:00 a. m. 0 comentarios
martes, mayo 10, 2005
Susto
A ver, parece que por fin se ha animado a hacerlo. Entremos a ver qué es lo que hay.
Mmm... vaya, Los Manuskritos de... Qué original. Este tío siempre me sorprende. Bueno, vamos a ver qué es lo que pone.
¿Pero de qué coño está hablando? ¿Qué es esto? ¿Una broma? Sí, sin duda quiere quedarse con el personal. Este... pero no, no lo entiendo. ¿Qué hace escribiendo así? Ya está, éste se ha dado un leñazo con esa puerta del Fort Knox que gasta su casa y se le ha ido la pinza. Sigamos.
Pero... ¿qué pretende? ¿Qué ha pasado? ¿Ha tenido una regresión y vuelto a los 14 o qué? A lo mejor es un intento de acercarse a la juventud de hoy en día e intentar inculcarle algunos valores. Pues desde luego lo está haciendo de puta madre. Y encima hay gente que le comenta. No conozco a nadie pero... no, hay algo que no funciona.
O tal vez sea... sí, seguro que es eso. A este le gustan los idiomar alternativos, las lenguas hijas de esta sociedad moderna, como el Esperanto o el Batua. Aparte es filólogo en euskera. ¿Estará haciendo un estudio para Deusto? ¿Algún curro para estudiar la influencia de la lengua en los jóvenes o para intentar ver las razones de que escriban así? Porque en esas cuatro entradas hay curro para varios tomos.
Pues o deja de escribir así o le va a leer el butanero. A mí es que leer cosas como estas me pone de una mala ostia que ríete tú de la de Impe con AD&D.
Me estoy empezando a preocupar. Eso que escribe sobre los matrimonios homosexuales? ¿Le habrán abducido los extraterrestres? Desde luego este tío es polifacético. No parece de Bilbao. Pero esto ya es demasiado incluso para él.
Ay ay ay dios, el "Elfo Solitario"??? No, esto no puede ser. Me estoy volviendo loco. No debí irme a correr ayer al Retiro, el deporte es malo.
Esto ha sido una parte de lo que he pensado cuando he entrado aquí.
Te juro que me las pagarás por darme estos sustos XD
Publicado por Earendil en 5/10/2005 01:10:00 p. m. 0 comentarios
jueves, mayo 05, 2005
Tengo...
Una familia para la que todas las palabras de elogio que diga serán pocas.
Unos pocos amigos con los que puedo contar a vida y muerte.
Un grupo de maravillosas personas con las que juego a rol, bebo, converso, monto fiestas-toga, río, y a veces hasta lloro.
Amigos del curro que no se han caido en las sucesivas cribas de la UCM, y con los que es una gozada estar.
Recuerdos de dos grupos de aficionados a Tolkien. Me han dicho que alguno de sus miembros dicen que me echan de menos. Alguno más aun me dirige la palabra.
Muchísimos compañeros y personas con las que comparto aficiones y cervezas.
123 contactos en el Messenger.
Una legión de conocidos en el IRC Hispano.
Conocidos en persona en toda la geografía española y en varios paises.
Dos guitarras preciosas y dos flautas de madera muy dulces.
Planes para todos los findes.
...
Entonces ¿por qué me siento tan sólo?
Publicado por Earendil en 5/05/2005 02:38:00 p. m. 0 comentarios
viernes, abril 29, 2005
Voy a hacer un diálogo conmigo mismo a ver qué sale.
¿Qué es para ti la justicia?
Mi definición: Aquello que permite que todo sea como debe ser.
La de
¿Crees que la vida es justa?
No.
¿Por qué?
Porque el ser humano no suele estar conforme con todo lo que tiene.
Entonces ¿la justicia existiría si todo el mundo fuera conformista?
Probablemente sí. Pero estaría igual de muerta que la gente. Su existencia dejaría de tener sentido.
¿Por qué?
Porque el conformismo implica, en mi opinión, la imposición de una serie de cosas que pueden no ser...
¿Justas?
Sí. En un mundo ideal la justicia me la imagino como algo que permite que todas las piezas del enorme puzzle de la vida encajen perfectamente y que hace que cada una de ellas esté feliz de estar donde está.
¿Como en Un Mundo Feliz, de Huxley?
Algo parecido, pero en Un Mundo Feliz las personas no son libres, sino que están condicionadas desde que nacen. Ellas piensan que son libres, pero en realidad no lo son. Y eso no es justo.
Y ¿por qué no?
Porque a las personas les tienes que dar la oportunidad de equivocarse, de avanzar, de levantarse, de construirse a sí mismas desde cero. Esa es una de las grandezas del ser humano. Si se la quitas le habrás convertido en un ser de infancia eterna. Habrás matado a la persona.
Y ¿crees que en ese mundo ideal, donde todas las piezas encajan y están contentas de ser lo que son, en ese mundo justo, un ser humano tendría esas capacidades que dices que le hacen ser grande?
Desde luego que no. Te lo acabo de decir. Solamente aceptaría una justicia que no fuera impuesta, sino que brotase de los corazones de los seres humanos libres.
Y, ¿crees que las personas que viven en Un Mundo Feliz son conscientes de que no son libres?
Desde luego que no. Ya te lo he dicho: son como niños. Aparte tienen la felicidad envasada en forma de droga y se la toman cuando piensan demasiado.
Y, ¿crees que les importa no ser libres?
Claro que no. No saben que pueden serlo.
Entones, son felices con su existencia, ¿correcto?
Bueno... imagino que sí lo son. Tan cerca como puede ser feliz un ser humano que ignora lo que hay fuera de sus fronteras.
Y ¿crees que sería justo arrebatársela para que conozcan lo que es la libertad plena?
Hombre... no lo sé. Imagino que no. No sabrían qué hacer y probablemente morirían.
Así pues, puede ser lícito seguir con una situación injusta en vez de permitir el cambio a otra potencialmente más justa, pero que puede llevar a la infelicidad o a la muerte, ¿verdad?
Probablemente este sería el argumento de alguien conservador, y lo entiendo. Pero no lo comparto. Hay veces que es necesario hacer sacrificios por un objetivo, por un crecimiento, por una forma nueva y mejor de vivir.
Y ¿no crees que la persona debería ser libre para escoger si desea seguir la opinión "conservadora", como dices, o si prefiere explorar y exponerse a nuevos peligros y sufrimientos?
Desde luego. Es lo justo que cada cual escoja su camino.
Y si esos caminos se entrecruzasen, ¿no podrían surgir conflictos entre dos personas en caso de que no supieran cada una los motivos de la otra para actuar como lo hace?
Podría suceder.
Y ¿no podrían pensar, eventualmente, que la otra persona está siendo injusta al actuar como lo hace, sencillamente porque las razones que cada uno imagina para las acciones del otro no bastan para explicar esas mismas acciones?
Pues sí, podría ser. Pero para eso está la conversación.
Evidentemente. Para poder juzgar algo antes hay que conocerlo.
No lo creo. Siempre quedan cosas por conocer.
Ergo, el juicio con total conocimiento de causa no es posible, ¿verdad?
No. Pero es posible acercarse bastante.
Y cuanto más te acercas al conocimiento total, más acertado es tu juicio sobre ese objeto, ¿verdad?
Así es.
Entonces, ¿cual sería, según esto último, el primer paso que habría que dar para alcanzar un ideal de justicia?
Habría que dedicarse a conocer aquello que se quiere juzgar.
Y dime pues, amigo, ¿qué objeto del conocimiento es el más cercano y necesario para el ser humano?
El propio ser humano, obviamente.
Tomémoslo como verdad. Ergo, para poder hacer un juicio verdaderamente justo sería necesario observar detenidamente tanto al sujeto como al objeto, ¿correcto?
Correcto.
Ergo una persona justa debe ser antes una persona de conocimiento tanto interior como exterior, ¿verdad?
Sí.
En esta batalla seguimos. Nada nuevo bajo el sol.
Me siento triste, pero muy vivo.
¿Es justo? Tal vez.
Pero es una mejora, ya que antes me sentía triste y muerto.
Publicado por Earendil en 4/29/2005 01:26:00 p. m. 0 comentarios
viernes, abril 15, 2005
Mi nuevo amor
¿A que es preciosa?

Es una Raimundo y Aparicio 104B. Es la guitarra más económica de las que hace este fabricante, pero después de probarla durante más de media hora en la tienda llegué a la conclusión de que estábamos hechos el uno para el otro.
Tiene un sonido claro y limpio, una digitación extraordinariamente facil, y es muy ligerita. Tapa de cedro macizo, diapasón de palosanto y caja de una madera que no conocía: bubinga.
En guitarras, como en tantas otras cosas, las españolas no han perdido la capacidad de enamorarme como ninguna.
Publicado por Earendil en 4/15/2005 12:41:00 p. m. 0 comentarios
jueves, abril 07, 2005
Which religion is the right one for you?
He hecho el test que ponía en su blog nuestro nunca bien ponderado Emperador y la verdad es que no ha habido demasiadas sorpresas:
Which religion is the right one for you? (new version) created with QuizFarm.com |
El hecho es que estoy básicamente de acuerdo con los resultados.
El enlace del test es este.
Publicado por Earendil en 4/07/2005 11:19:00 a. m. 0 comentarios
lunes, marzo 28, 2005
Mucha gente...
... ha dividido a las personas en dos tipos. La razón de esto la ignoro. Tampoco me importa.
Ahí va la mía:
Hay dos tipos de personas en el mundo: las que se conforman con lo que les dan y las que no.
Desánimo.
Pero hay que seguir adelante. No queda otra. Menos mal que esto también pasará.
Publicado por Earendil en 3/28/2005 11:04:00 p. m. 0 comentarios
lunes, marzo 14, 2005
Fin de semana Efeyl
Ha sido colosal.
Nunca pensé que fuese a decir esto de un evento Efeyl, pero me ha encantado.
Este fin de semana ha tenido lugar en un albergue de Toledo un evento oficial del mundo Efeyl.
Si yo, que he ido evitando los múltiples eventos de esta ambiéntación como un vampiro la luz solar, he ido, ha sido gracias a la maravillosa amistad que me une a algunos de los masters organizadores de la partida. Dicen que las buenas sorpresas son aun más gratas por inesperadas, y este finde ha sido una agradabilísima sorpresa.
La partida estaba situada en el país de Kendoria, concretamente en la Baronía de Tuksania, sita en el condado de Primion (conocido gracias a su prosperidad como Ruinion). La idea base era una magnífica fiesta motivada por la primera buena cosecha en tres generaciones del mejor tesoro de Tuskania: la uva. Sí amigos, era una fiesta para celebrar la vuelta de la mejor sangre de la tierra que jamás se conociera en Kendoria: el vino.
La baronesa, organizadora de dicha fiesta, había invitado a todas familias de la región, a todos los nobles cercanos, incluso a altísimos dignatarios de la iglesia. Y, como no, había sido una feliz casualidad que un grupo de conocidísimos bardos (nosotros), decidiese hacer una visita al castillo para hacer música y bailes.
Esta idea, tan aparentemente simple, ha dado unos resultados impresionantes por varias razones: la primera de todas, y la que considero más importante, es que en ningún momento del juego se han desenvainado espadas ni disparado ninguna flecha. Había pocas armas, la mayoría en poder de la guardia personal de la baronesa, pero el comportamiento de los jugadores en ese sentido ha sido exquisito: se han preferido otros derroteros en vez de la violencia y darse de leches con espadas de gomaespuma para solucionar las tramas. Increible.
Las tramas, vástagos del buen hacer del ínclito Eleder, de la grandiosa Gil-Galen, de la maravillosa Heriss, y del resto de masters, han sido impresionantes. Por mucho que mirase, nunca encontré a nadie que diese vueltas buscando algo que hacer, o con cara de aburrimiento. Todo el mundo estaba enfrascado en conseguir sus objetivos y en pasar un buen rato metiéndose en la piel de otro personaje. Lo que me recuerda que, cosa extraña, todos los jugadores con los que me he cruzado en la partida (bastantes, ser jefe de una compañía de bardos tiene su lado de relaciones públicas) han hecho una gran interpretación de sus personajes. Ha sido como si de verdad estuviese en un castillo medieval durante dos días.
Mención especial debo hacer aquí a mi grandioso grupo de bardos con los que he tenido el honor y la fortuna de jugar esta partida. Dejando aparte que son majos hasta el extremo, han hecho una labor interpretativa como pocas veces he visto: incluso entre nosotros, cuando nadie nos veía ni oía, el rol siempre ha estado a la altura de las nubes, y ha habido momentos realmente emotivos, en los que no he podido evitar que se me saltasen las lágrimas. Sois grandes chicos. Muy grandes.
Creo que en esta partida tan (en mi opinión) exitosa, han confluido varias felices circunstancias:
- Los masters eran de primera categoría.
- La mayoría de los jugadores han interpretado excepcionalmente bien.
- Y los bardos mejor que nadie (modo barriendo-para-casa ON ;)
- No éramos demasiados (cerca de 80 personas incluyendo masters).
- Las tramas tenían gancho y muy pocos cabos sueltos.
- El lugar era precioso, las habitaciones cómodas y calientes, la comida estaba casi buena y las instalaciones muy cuidadas.
Todo esto ha conseguido que, a pesar de estar malísimo, casi sin voz, y extremadamente cansado, haya pasado un fin de semana de esos que se recuerdan siempre.
Gracias chicos.
Nota: estoy cada vez más seguro de que la vida son ciclos que se repiten una y otra vez. Hace un año estuve en otro ReV que rompió mis expectativas y me hizo pasar otro gran fin de semana. ¿Qué pasará el año que viene?
Nota para vosotros: Tres días atrás hizo un año desde que Roltrigo nos dejó. Y, por mucho que me esfuerzo, no se me ocurre nada que hubiese podido ser mejor regalo para él que este maravilloso trabajo que habéis hecho.
Publicado por Earendil en 3/14/2005 11:18:00 a. m. 0 comentarios
viernes, marzo 04, 2005
Del poder de la risa
Hacía mucho tiempo que no me reía tanto como ayer en el cumpleaños de Athair con la maravillosa gente de la partida de Mundo de Tinieblas + Titán, un invitado de lujo que no se deja caer tanto como sería deseable & A., el actual y majísimo novio de Dwymorwen.
Pocas veces se da la situación en que me ponga colorado como un tomate, no pueda respirar y me duela el diafragma de tanto reir, pero ayer me superaba. No podía parar. Y es que soy muy agradecido para los chistes, las anécdotas y las situaciones más o menos graciosas: cuando todo el mundo ha parado de reír y ya ha pasado a lo siguiente, yo me sigo acordando y me sigo partiendo de risa hasta que no puedo más. Ayer sucedió. Me temo que para mí la imagen del El Mejor Módulo De Fantasía Jamás Escrito ha quedado indeleblemente modificada. La Isla de los Grifos ya nunca será lo mismo.
La noche para mí fue perfecta, aunque nos retiramos un poco pronto y el Gambrinus no hizo honor a su fama de Cervecería De La Leche. Pero dio igual. Estuve muy a gusto, al nivel de aquella nochevieja en la que os conocía todos. Y eso es mucho nivel.
Gracias chicos :)
Publicado por Earendil en 3/04/2005 10:48:00 a. m. 0 comentarios
jueves, marzo 03, 2005
Encasillamiento
Ayer estuve en el Palacio Imperial con una compañía inmejorable, tanto animada (Imperator, Rapun, Dwin, y Mary) como inanimada (Grimbergen, Alhambra, Judas, y Franciskaner). El motivo de la visita fue la creación del personaje que encarnaré en la inminente partida de 7º Mar que está preparando Imperator.
Me gusta 7º Mar. He jugado algunas sesiones y tanto el sistema de juego como la ambientación me encantan. En aquella ocasión mi personaje era una prostituta llamada Madeleine de Montrouge y me divertí de lo lindo interpretándolo. Daba cantidad de juego, tanto entre los PJs como en la propia trama.
Pero la cosa es que ayer, antes de comenzar a hacerme el personaje, Imperator tuvo a bien darme el consejo de que mi personaje no se pareciese a John (mi PJ de Llamada de Cthulhu, ver entrada anterior) ni a Peter (mi PJ de Mundo de Tinieblas). Quería que mi nuevo personaje no fuera un buenoide al que se las diesen todas en la frente.
Ese comentario me ha hecho pensar que, efectivamente, no interpreto correctamente a mis PJs. John era un médico inglés de principios de los años veinte, frío, más amigo de actuar más que de hablar, y Peter es un amargado detective americano de los de las películas, natural habitante de los más inmundos garitos de Chicago.
¿Por qué la imagen que transmiten personajes tan radicálmente distintos es tan parecida? Evidentemente porque mi interpretación no es buena. Voy a ver si doy con las razones de este aparente fracaso en mi cometido como jugador de rol.
Los que me conocen saben que no soy amigo de las discusiones y que me gustan aún menos aquellas en las que las diferencias son de forma y no de fondo. No me gusta discutir con mis amigos cuando sé que es dificil llegar a buen puerto. Las pullas que me lanzan amistosamente de vez en cuando quedan sin más respuesta que una sonrisa, tal vez con un algún gesto añadido. Y me siento incapaz de responder porque para mí lanzar una pulla es equivalente a dar un empujón. Para que yo lance una pulla la confianza debe ser, no alta, sino extrema. Y aun así las que lanzo son descafeinadas y edulcoradas. Si me pusiese a decir todo lo que crudamente me pasa por el cerebro, mal andaríamos. Sobre todo yo, porque me puedo convertir en la persona más repelente y desagradable del mundo. En serio.
Pocas personas han visto mi lado más oscuro (que lo tengo), y las pocas que lo conocen no guardan un grato recuerdo de ello. Admiro a esas personas que pueden quedarse en el punto medio "cabroncete pero majo" situado entre el "Hijoputa máximo" y el "Inocente tonto". Yo me siento incapaz de conseguirlo. Y prefiero quedarme en el "Inocente tonto", que hago menos daño a los demás y a mí mismo.
Esta faceta pseudo inocente de mi personalidad está presente en todos mis personajes y me siento momentaneamente incapaz de dejarla de lado. Yo de vez en cuando lanzo abrecartas azucarados, cuando lo que la gente suele lanzar son cuchillos. Pero en mi armería no hay cuchillos, sino fusiles de asalto y lanzallamas. Y mis experiencias con ellos no es buena, nada buena. Así que mejor dejarla cerrada bajo siete llaves.
Por eso mis personajes suelen ser introvertidos y suelen preferir la acción a las palabras. De manera que las acciones son lo único que se puede juzgar de ellos, porque hablar no hablan demasiado. Y esas acciones suelen estar enmarcadas (como personajes de mundos donde los problemas son problemas de verdad) en situaciones extremas, donde queda poco espacio para la sutileza. O a lo mejor es que no soy capaz de ser sutil.
En cualquier caso estoy convencido de que mi nuevo hijo, Thomas Miller, arqueólogo con problemas de bebida y cuerpo de gorila de discoteca, se terminará pareciendo a su padre. Y es una pena. Interpretar sentado a una mesa te pone esa clase de fronteras.
Publicado por Earendil en 3/03/2005 11:10:00 a. m. 0 comentarios